10 de agosto de 2010

Tres cosas hay en la vida...


Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor....así empieza una canción.
Pues bien, esta canción tiene muchísima razón. De vez en cuando, la ficción supera la realidad (o era al revés?) y nuestra vida se transforma en una canción, o bien queremos que se transforme...
Estas tres cosas de las que habla la cancioncita, tristemente son lo que mueve el mundo. Aunque lo que es realmente importante es el equilibrio entre ellas.
Están unidas por un fino hilo del cual, si estiras mucho, se rompe. Es entonces cuando el equilibrio se "desequilibra" y todo, absolutamente todo, cae y se rompe.
Hoy me ha pasado esto por enésima vez...está ya tan roto el hilo que no sé si voy a encontrar el recambio. Además, al romperse uno de los hilos, todo ha rodado por ahí y se ha roto en un montón de cachitos...
Cuando se rompe algo y lo pegas, con sumo cuidado, nunca vuelve a encajar al completo como el primer día. Y cuando algo se te rompe tantas veces, lo de dentro se escapa sin remedio entre las grietas.
A mi se me escapan ya las tres cosas entre las grietas, y el hilo (equilibrio) que las une entre si me ha dicho el suministrador que no tiene ni idea del plazo de entrega del nuevo...que me espere a septiembre, que ellos hacen vacaciones...
Pues nada, a esperar para no variar....que eso si que lo sé hacer, aunque la paciencia ya se me agotó hace tiempo y también estoy esperando que me den plazo de entrega para una nueva dosis.
Y menos mal que me lo tomo con un pelín de humor, porque si no, creo que hasta la salud se me rompería sin arreglo....

25 de julio de 2010

Sin título

Y ella estaba allí, en aquella cafetería, esperándole como tantas otras veces. Y él llegó un poco tarde, con una sonrisa en su boca. Él sabía que ella quería decirle algo. Lo supo desde que ella le llamó para quedar aquella tarde. Se sentó a su lado.

-Cómo estás?, le preguntó.
-Regular, respondió ella.

Entonces ella se puso a llorar. Lloraba de rabia, y cuanto más lloraba, más rabia le daba todo. Él la observaba, callado. Cuando por fin sus lágrimas dejaron de caer por sus mejillas, le intentó explicar lo que le pasaba, lo que sentía. Demasiado difícil. No le gustaba su vida, la encontraba vacía, insulsa. No sabía el por qué. Bueno, si lo sabía. Pero no quería admitirlo. Millones de dudas acosaban su mente. Al final, pudo ordenarlas de una manerá más o menos lógica y explicárselo. A cada palabra que salía de su boca, ella se iba encontrando mejor. Él la escuchaba, atento, como si supiese ya lo que ella le iba a decir.
Cuando ella acabó su discurso, él la abrazó. La abrazó mientras le acariciaba su pelo y su espalda.

Él sabía que ella quería decirle algo. Y él también quería decirle algo a ella. Hacía tiempo que los dos sentían lo mismo...y no lo habían querido expresar, quizá por miedo a perder algo que no habían tenido, quizá por miedo a estropear el momento.


Estuvieron así un buen rato. Acabaron su café y salieron a la calle, abrazados. Allí, en aquel callejón, se besaron a modo de despedida.

Y entonces ella despertó. Estaba en casa, en su cama. Miró a su lado y vio que él no estaba allí. En su lugar había otro, durmiendo, ajeno a todo. Y ella volvió a llorar, en silencio, procurando que él no la oyese. Se comió su pena.

Y su vida continuó, insulsa. Y ella sigue llorando en silencio. Y su pena se la comió a ella.

28 de junio de 2010

Adios Nuca


No es tu mejor foto, pero es la que más a mano tenia.

Ya no te vamos a tener que cuidar más, ni te vamos a tener que quitar las hierbitas cuando vuelvas de pasear, y que ya no nos recibirás ladrando de alegría al vernos...Y me encuentro llorando como una tonta, todo el día, y más al escribir estas líneas.

Ya nos lo anuciaste el otro día, sin querer comer, como tristona, porque te habían dejado en la guarderia para que no pasases miedo con los petardos de San Juan. Allí estabas bien, sin oir el ruido que tanto te hacia temblar. Pero el destino ha querido que no oyeses tampoco los petardos de San Pedro, o quizá si que los oigas, pero ahora ya sin que te den miedo.

Adios, Nuca. Me imagino que plantaremos una bella flor en tu recuerdo, en el jardín al que tanto te gustaba salir a tomar el fresquito.

5 de junio de 2010

Soledad??

El viernes pasado fui a comer a un restaurante de comida rápida de Reus. Había quedado con mi amiga Tere.
Eran las 4 de la tarde, todo el mundo ya habia comido a esas horas. Como hacia un poco de aire, nos metimos dentro. Mientras ella pedía su café, yo la esperaba en la mesa, acabándome mi bocata.
Entonces entro una señora mayor, y miró a la sala como si buscase a alguien. La única mesa ocupada era la nuestra, que estaba al lado de la cristalera, para ver a la gente pasear. Se me acercó y me preguntó si se podía sentar allí. Y le dije que no porque mi amiga iba a venir ya. Entonces se sento sola, en la mesa de al lado.
No pidió nada.
De repente, se levantó y se fue a la terraza. Se sentó en una mesa que se acababa de vaciar y que todavía tenia la bandeja con la consumición del cliente anterior. Hizo como si fuese su bandeja. Se volvió a levantar, y se paseó por dos o tres mesas más de la parte de fuera, con la bandeja y la taza de café con leche vacía.
Luego entró de nuevo, con la bandeja.
En la mesa de al lado nuestro se había sentado otra pareja mayor, y ella se sentó con ellos. No les conocía de nada, pero le dio igual.
Luego mi amiga se fue, yo estaba acabando de tomarme un agua, y la mujer se sentó en mi mesa, al lado de la ventana, para ver pasear a la gente.
Creo que únicamente buscaba un poco de compañia, en una tarde de viernes.
Yo me fui y la dejé allí, sola, con su bandeja...
Supongo que lo hace todas las tardes, únicamente para buscar un poco de conversación, para sentirse acompañada, para no estar sola....

26 de febrero de 2010

Hace un año



Hoy hace un año que era Carnaval. Lo sé porque fui a Tarragona y aparqué en un párking. A la salida, casi que me quedo dentro, porque había una rua que pasaba por allí. Salí justo, justo, por los pelos...
Si me pongo a analizar lo que ha cambiado mi vida en este último año, creo que me faltará espacio en el blog...Hay cosas que siguen igual, (o mejor, o peor...) y otras han cambiado radicalmente.
He cambiado de trabajo. Esto ha sido culpa de la crisis, pero bueno, ha sido un cambio importante.
He cambiado físicamente, eso son cambios exteriores. Más o menos, todo el mundo los sufre. Hasta aqui normal.
Tengo más amigos, o por lo menos, diferentes. Unos se perdieron por el camino, no sé si los volveré a recuperar. De otros, he retomado el contacto. Los he recuperado. Es la magia de internet...hace que te reencuentres (al principio de modo virtual, luego alguno de estos encuentros se materializa). Y luego, he hecho amigos nuevos.
Pero también creo que he cambiado interiormente. Soy del parecer que no todo se tiene que explicar. Siempre te tienes que reservar cosas para ti, si no, dejas de ser tú mismo. Es como la entrada que hice de los sueños. Si los explicas, no se cumplen (o eso me dijeron) y realmente yo lo he comprobado. Algún sueño que me he guardado para mi se ha cumplido, y los que quería que se cumpliesen y he explicado, no se han hecho realidad. Por tanto, si te quedas con tus sueños para tí mismo, por qué no con algún pensamiento?? Por lo menos "tienes algo": pensamientos y sueños, que algún día se harán realidad.
Parece mentira que en 365 días se pueda cambiar tanto, no???

19 de febrero de 2010

Tatuaje

Hace tiempo que me quiero tatuar algo. El problema es que no sabía el qué exactamente, una ligera idea si que la tenía, pero no del todo. Ahora creo que ya lo he elegido. Primer paso completado.
El segundo paso es encontrar un tatuador/ra que lo haga bien y asequible (la relacion calidad-precio es importante, sobre todo en estos temas tan definitivos).
El tercer y último paso será decidirme por uno de los dos sitios de mi cuerpo donde tengo pensado ponerlo para siempre.
Si lo quiero hacer para este verano, me voy a tener que dar prisa en decidir el paso dos y el tres...

13 de febrero de 2010

San Valentin


Dentro de un rato es San Valentín. En teoría es el Dia de los Enamorados.
En la práctica, creo que es una maniobra comercial, a parte de celebrar, según la tradición romana, el martirio de Valentín, que casaba a escondidas a los futuros soldados con sus novias antes que fuesen a la guerra.
Por qué te tienes que acordar de quien quieres sólo un día al año?? Bueno, dos, el día que compras algún presente para esa persona especial, y el 14 de febrero que es el dia que se lo das. Además, esperas que la otra persona haga lo mismo: que se haya acordado de ti también y te compre algo, y te lo dé también el mismo día.
Con lo que me gustan a mi las sorpresas (y me imagino que a todo el mundo también), se tendría que celebrar todos los días. No por recibir regalos, sino por saber que la persona que quieres, y la que te quiere, se acuerda de tí. Que alguien te demuestre su cariño cada día, o cada semana, no sólo una vez al año.
A mi hace mucho tiempo que nadie me demuestra su cariño, o creo yo que no me lo demuestran. Quizás por eso este año, para no variar, no lo voy a celebrar...